Cátedra de Clínica Médica – Facultad de Ciencias Médicas – Universidad Nacional de Rosario

Un varón de 59 años fue admitido a nuestro hospital por dolor costal, disnea y semiología de derrame pleural, sin ascitis. Presentaba como antecedente una hepatopatía crónica en estadio cirrótico secundaria a consumo de alcohol y era tabaquista de 20 cigarrillos por día. Había estado internado en dos ocasiones previamente por empiema del cirrótico.

El líquido pleural fue un trasudado con 800 neutrófilos/mm3. Se interpretó el cuadro como un nuevo empiema del cirrótico por lo cual realizó un tratamiento con ceftriaxona, evolucionando favorablemente.

Además del derrame pleural, en la radiografía de tórax se observó una radiopacidad en relación con la pared torácica (imágenes 1, 2 y 3).