Cátedra de Clínica Médica – Facultad de Ciencias Médicas – Universidad Nacional de Rosario

Etiología

Las infecciones del espacio de la fascia cervical profunda son típicamente polimicrobianas y representan la flora normal residente de las superficies mucosas contiguas, de donde se originó la infección. Debido a las relaciones anatómicas cercanas, la flora residente de la cavidad oral, tracto respiratorio superior, ciertas partes de los oídos y ojos comparten muchos organismos comunes.

Los gérmenes anaerobios generalmente sobrepasan a los aerobios en todos los sitios en un factor de 10:1. Tantas como 50 a 100 especies bacterianas pueden estar presentes en la superficie mucosa oral o nasofaríngea, la infección de los espacios profundos del cuello típicamente, incluye solo 5 o 6 tipos de bacterias.

Por tanto, la mayoría de los abscesos que se originan en los dientes son debidos a anaerobios orales, incluyendo Fusobacterium nucleatum, especies pigmentadas de Prevotella tales como Prevotella melaninogenica, Veillonella  y especies de Peptostreptococcus.

Las especies de Actinomyces son abundantes en la placa dental, y tales organismos están frecuentemente presentes en las infecciones odontogénicas del espacio de la fascia cervical. Las especies predominantes son Actinomyces israelli y menos comúnmente Arachnia propionica, Actinomyces naeslundii, A. viscosus y A. odontolyticus. Actinobacillus actinomycetemcomitans, un cocobacilo Gram negativo capnofílico, se asocia comúnmente con Actinomyces.

A diferencia de aquellas de origen dental, las infecciones provenientes de la faringe, frecuentemente contienen anaerobios orales y estreptococos facultativos, particularmente Streptococcus pyogenes.

Mientras que los gérmenes anaerobios están involucrados en la mayoría de las infecciones del espacio profundo del cuello, una pequeña, pero significante proporción de casos, también contienen otros patógenos. Las infecciones que involucran estos organismos adicionales, tales como Staphylococcus aureus y bacilos Gram negativos facultativos, incluyendo Pseudomona aeruginosa, son comunes en pacientes inmunocomprometidos.