Cátedra de Clínica Médica – Facultad de Ciencias Médicas – Universidad Nacional de Rosario

Cuadro clínico del paciente con parálisis de Bell

El cuadro clínico se instala en un intervalo de tiempo que va desde horas hasta 3 días. Es frecuente que se acompañe de dolor en el oído o en la región mastoidea. El grado de parálisis puede ser variable, yendo desde leve a total. Cuando esto ocurre, se pierden todos los movimientos de la cara: voluntarios, asociados y emocionales. La cara es asimétrica (ver Figura 1 – C). En el lado paralizado el sujeto no puede arrugar la frente ni fruncir la ceja. El ojo está más abierto que el del lado sano, fenómeno conocido como lagoftalmos. El parpadeo incompleto y la eversión del párpado inferior dificultan la absorción de las lágrimas, y éstas tienden a correr por el párpado inferior (epifora). Cuando el enfermo se esfuerza por cerrar el ojo, el globo ocular se dirige hacia arriba quedando la esclerótica al descubierto (Signo de Bell). El surco nasogeniano del lado comprometido está borrado. La comisura labial del lado afectado se halla desviada hacia el lado sano y descendida. Por ella la saliva tiende a derramarse. El enfermo no puede silbar ni sorber. La apertura de la boca es asimétrica, lo cual puede ponerse en evidencia solicitándole al paciente que muestre sus dientes.
 

Figura 2. Algoritmo diagnóstico del paciente con parálisis facial aguda

Ref: TCE: traumatismo craneo-encefálico; CAE: conducto auditivo externo