Cátedra de Clínica Médica – Facultad de Ciencias Médicas – Universidad Nacional de Rosario
Efectividad de discontinuar el tratamiento antibiótico luego de 3 días versus 8 días en neumonías de la comunidad leves a moderadas
BMJ 2006; 332 ; No 7554.
¿Cuál es la duración óptima del tratamiento de una neumonía aguda de la comunidad? En este estudio holandés, se retoma la idea de verificar si un tratamiento acortado, de 3 días es suficiente para lograr una curación, sin exponer a un riesgo adicional en cuanto a morbimortalidad a los pacientes con neumonías adquiridas en la comunidad. Es un estudio randomizado y a doble ciego, realizado en 9 hospitales holandeses de segundo y tercer nivel, y se comparó un tratamiento corto con uno de 8 días con amoxicilina. Fueron incluidos pacientes adultos con amplio rango de edades, con neumonías leves y moderadas de acuerdo a los índices de severidad ampliamente difundidos e incluso pacientes con bacteriemias confirmadas, pero que mostraron una evolución favorablemente rápida en los primeros 3 días, o sea al momento de la randomización. Se excluyeron los casos de neumonía severa de la comunidad con insuficiencia respiratoria, pacientes con empiema y severamente inmunodeprimidos, entre otros.
Los resultados obtenidos fueron promisorios, ya que no se observó diferencia entre ambos grupos con respecto a porcentaje de curación y recurrencias.
Obviamente, las ventajas de un tratamiento acortado son el menor desarrollo potencial de cepas resistentes y la reducción en los costos, aspecto no desdeñable si se cuenta con una seguridad aceptable de eficacia.
Sin embargo, se pueden plantear objeciones, que no hacen posible aún extender el uso de la terapia corta en nuestra práctica habitual. Si bien los pacientes incluidos en el estudio cuentan con un índice de severidad < 110, entre ellos hay una gran heterogeneidad y cuando se comparan las distintas variables individualmente (comorbilidades, extensión de la neumonía, hemocultivos positivos) el número de pacientes queda muy reducido, lo cual hace probable que una real diferencia entre los grupos no sea observada.
Se requieren de estudios con mayor número de pacientes para confirmar estos hallazgos pero quizás un estudio donde en una primera instancia se excluyan a los pacientes con bacteriemias y se incluyan pacientes con menor índice de severidad nos permita ratificar estos hallazgos y ante casos seleccionados recurrir a un régimen más corto de terapia.
Dr. Bruno Paradiso – Jefe de Trabajos Prácticos de Clínica Médica
