Cátedra de Clínica Médica – Facultad de Ciencias Médicas – Universidad Nacional de Rosario
La leptospirosis es una enfermedad infecciosa aguda generalizada, provocada por espiroquetas del género Leptospira, caracterizada por una extensa vasculitis. Los humanos se infectan en forma ocasional por contacto directo o indirecto con animales infectados, aguas o terrenos húmedos contaminados. Si bien existe cierta correlación entre la gravedad de la enfermedad y el serotipo, los síndromes clínicos no están específicamente relacionados con éstos. Serie de casos: Se analizaron diez casos de leptospirosis, ocurridos durante el período enero 1999 – abril 2006, diagnosticados con pruebas serológicas de macroaglutinación con antígeno termorresistente y microaglutinación; edad entre 12 y 73 años (media 34,8) (tabla 1); sexo: 9 varones y una mujer que cursaba su 23° semana de gestación; procedencia: Rosario 4, Villa Gobernador Galvez 2, Isla Charigüé 1,Totoras 1, Arroyo Seco 1, Serodino 1 ; ocupación: pescadores 4, ama de casa 1, empleados 2, tamberos 2, estudiante 1 (tabla 2); época del año: otoño 3, invierno 2, primavera 1 y verano 4 (tabla 3).
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Al momento del ingreso, el cuadro clínico tenía entre 3 y 10 días de evolución (media 5), caracterizado por fiebre, dolor lumbar y abdominal, mioartralgias (9/10), oligoanuria, ictericia y coluria (6/10). Hallazgos al examen físico: taquicardia, taquipnea e hipotensión, hepatomegalia (5/10), inyección conjuntival, petequias en paladar blando y rales crepitantes (7/10), esplenomegalia (2/10) y melena (1/10) (tabla 4). Hallazgos de laboratorio: leucocitosis con neutrofilia (8/10), anemia, plaquetopenia, VES acelerada, aumento de CPK y LDH (8/10), hiperbilirrubinemia a predominio directo y aumento de la uremia (8/10), incremento de la creatininemia y TGO a valores no mayores del doble de lo normal (8/10), sedimento urinario patológico (8/10), hipoxemia (7/10) (tabla 5).
Radiografía de tórax: infiltrado intersticial bilateral (8/10).
Serología: Leptospira Ballum Castellonis e Icterohaemorrhagiae Copenhageni (6/10), Canicola Canicola (3/10), Tarassovi Tarassovi, Pomona Pomona, Pyrogenes Pyrogenes y Harrjo Hartjoprajitmo (4/10).
Evolución: todos los pacientes se internaron, 5 en UTI (3 requirieron asistencia respiratoria mecánica). Los días de internacion fueron en promedio 14,1 (6-26), siendo más breve en aquellos pacientes con sospecha diagnóstica y tratamiento temprano. Recibieron tratamiento con penicilina G sódica (5/10), ampicilina (3/10) y ceftriaxona (2/10) endovenosa. Ninguno requirió hemodiálisis.


Discusión:
La Leptospira interrogans luego de penetrar en el organismo a través de pequeñas heridas o mucosas difunde rápidamente por vía sanguínea. El período de incubación es entre 2 a 20 días. El 15 % de las infecciones cursa de forma subclínica. De las sintomáticas el 90% corresponde a una forma leve anictérica y el 10% a una forma grave conocida como síndrome de Weil. Clínicamente puede manifestarse como una enfermedad bifásica o monofásica. La fase febril o leptospirémica tiene un comienzo brusco con fiebre y escalofríos, mialgias, cefalea, mal estado general, anorexia, náuseas, vómitos e inyección conjuntival. Pueden existir síntomas respiratorios. Su duración es entre 4 y 9 días. La segunda fase inmune o de leptospiuria puede presentar afección meníngea y ocular.
El síndrome de Weil cursa con insuficiencia renal, ictericia, hemorragias, alteración de la conciencia, miocarditis y fiebre continua. Los hallazgos típicos de laboratorio consisten en leucocitosis con neutrofilia, anemia, trombocitopenia, aumento de la velocidad de eritrosedimentación, de la CPK y de la bilirrubina directa, alteraciones en el hepatograma, sedimento urinario y falla renal. El diagnóstico puede establecerse durante la fase de leptospiremia demostrando la presencia en sangre o LCR de leptospiras por medio de cultivos o al examen con campo oscuro, y durante la fase inmune por serología.
Conclusiones:
Todos los casos presentados en esta serie representan formas graves de leptospirosis.
No se encontró relación entre el cuadro clínico, su gravedad y los diferentes serotipos de leptospiras.
La sospecha epidemiológica, el diagnóstico oportuno y el tratamiento temprano disminuyen los días de internación y las complicaciones.
Se debe considerar la leptospirosis en todo cuadro de sepsis de la comunidad sin un foco infeccioso evidente, donde se debe destacar el foco epidemiológico.
Bibliografía:
1. Bovet, P, Yersin, C; Merien, F; et al. Factors associated with clinical leptospirosis. A population based – case-control study in the Seychelles. Int. J. Epidemiol 1999; 28:583.
2. Farreras Rozman; Medicina Interna, cap.297, pag.2670-2673, 2000.
3. M. B. Lasala y H. Lopez; Infectología, cap. 36, pag. 345-360, 1994.
Mandell, Douglas, Bennett; Enfermedades Infecciosas; cap.215, pag,1916-1921.




