Cátedra de Clínica Médica – Facultad de Ciencias Médicas – Universidad Nacional de Rosario
¿Dónde buscar la evidencia en la enfermedad de Chagas?
Nuestra conducta:
Hasta ahora, se han mostrado datos de la cardiología basada en la evidencia. De hecho, nos basamos en ella para obtener los mejores resultados y beneficiar a nuestros pacientes. Pero en la enfermedad de Chagas, ¿dónde buscar la evidencia? Estos datos no los tenemos, por lo que creo que hay que buscarlos en el sentido común.
Debido a la falta de estudios randomizados y prospectivos sobre la enfermedad de Chagas, lo que hacemos es extrapolar los resultados de los grandes trials realizados hasta el momento.
A continuación, exponemos nuestra actitud ante los pacientes chagásicos para prevención secundaria de la muerte súbita.
A los pacientes que padecieron un paro cardíaco extrahospitalario, les implantamos directamente un CDI, al igual que a aquellos que ingresan con una TVMS asociado a síncope o inestabilidad hemodinámica.
En nuestra casuística muchos pacientes con miocarditis chagásica crónica ingresan al hospital en TVMS asociada a palpitaciones y con leve deterioro hemodinámico. Nosotros discriminamos a estos pacientes en aquellos que tienen > ó < 35% de Fey. A los que tienen > 35%, les realizamos un protocolo de estimulación ventricular programada después de administrar 20 gramos de amiodarona (aproximadamente en 20 días). Si la TV es inducida, le implantamos un CDI y si no se induce, continuamos con amiodarona 400-600 mg/día. Si se produce recurrencia espontánea durante el seguimiento, le implantamos un CDI.
Con respecto a la prevención primaria, nosotros sólo tratamos a los pacientes chagásicos que presentan TVNS, ya sea observada en un ECG, inducida por el ejercicio (de hecho a todos los pacientes con enfermedad de Chagas los sometemos a una ergometría) o en un Holter. Si documentamos TVNS y la Fey es > 35%, le administramos beta bloqueantes porque consideramos que estos pacientes presentan arritmias malignas “catecolaminérgicas”. Si la Fey es < 35%, le administramos baja dosis de amiodarona. Si en la evolución presenta síncope o presíncope lo sometemos a un protocolo de estimulación ventricular programada y si inducimos TVMS le implantamos un CDI, de lo contrario continuamos con amiodarona hasta objetivar una arritmia ventricular maligna.
Por el momento, no somos partidarios de implantar CDI de forma inicial a una miocardiopatía dilatada chagásica con baja Fey y sin arritmia ventricular, de la manera que se realizó en el estudio SCD- HEFT, teniendo en cuenta que no se incluyeron pacientes chagásicos y por el sistema social, económico y sanitario de esta población.
Ante la presencia de EV o duplas ventriculares, no administramos drogas antiarrítmicas si son asintomáticas.
